Wabi-sabi, el paso en falso de On y el regreso del reloj vintage
Wabi-Sabi es un término con el que me topé recientemente mientras perdía el tiempo en Tik-Tok. Se trataba de una escena de King of the Hill donde Bobby esta junto con su padre Hank eligiendo una rosa.
El padre busca la rosa perfecta, mientras que a Bobby le atrae otra de forma más peculiar. Cuando su padre lo cuestiona, Bobby recurre al concepto de wabi-sabi: una estética japonesa que celebra la imperfección y la belleza de lo que envejece con dignidad y naturalidad. “A veces son las pequeñas imperfecciones las que nos hacen querer algo aún más”, concluye.

Existe una persona en occidente que logra esta esencia a la perfección. Su nombre es Axel Vervoordt, es belga, coleccionista de antigüedades y arquitecto. Por su puesto vive en un castillo que reúne toda su esencia.

Axel para mi define lo que es el lujo: conocimiento, cultura y gusto estético. Para él la belleza no reside únicamente en lo nuevo y perfecto, esta puede venir de una pátina, de una puerta de madera envejecida, de la piedra, del lino, de una luz cálida, de texturas que han sufrido el paso del tiempo, de un espacio vacío, del cuidado de las proporciones y de la mezcla de distintos artes.
Este caballero reivindica los objetos que han vivido porque traen consigo energía positiva. Como si tuvieran vida propia y una historia que contar. Cuando ya no son una mera necesidad sino una pieza clave de un hogar, que ha presenciado y acompañado a las personas que lo habitan.

Pero parece que el mensaje de Axel no ha calado. On anuncia que podrás suscribirte a un plan de 30 euros/mes donde podrás ir rotando tus zapatillas de correr. Nunca serán tuyas porque te suscribes a ellas.
Ya lo advirtió Ida Auken (Política Danesa) en el Foro Económico Mundial en el 2016: No tendrás nada y serás feliz.

¡Pues yo me niego señora Ida! ¡Viva el materialismo y abajo el consumismo! Quiero comprarme un coche y que me dure toda la vida. Quiero comprarme unas deportivas y correr hasta que me quede sin suela. Quiero comprarme un jersey de lana que pueda coser si lo rompo. ¡Quiero un reloj que hereden mis hijos!

No todas las empresas son como On. Por suerte no todos te piden una suscripción para mejorar su cash-flow de cara a la próxima junta de accionistas. ¿Te imaginas que tuvieras que pagar una suscripción por leer el Quijote?
Estar suscrito a plataformas, periódicos y otros servicios puede ser beneficioso, como a esta Newsletter (manda pelotas) pero, el sentido de poseer algo se está perdiendo y con él el deseo de cuidarlo y apreciarlo.
Necesitamos más marcas como Patek Philippe cuyo lema reza: Nunca lo posees; solo lo custodias para la próxima generación. No todos tenemos acceso a un Patek pero si que deberíamos de buscar productos que duren toda una vida.

Piensa, cuantos objetos de los que tienes ahora los tenias hace 10 años y cuantos de los que tienes ahora los tendrás dentro de 10. Antes te ibas de vacaciones y cuando volvías llenabas un álbum de fotos con 50-100 fotos. Hoy sacas 1.000 fotos y en algún momento las perderás cuando hagas mal la transferencia de datos.
Lo tenemos todo y nada nos pertenece.
Súmate a la resistencia. No te pido que te conviertas en un Amish y reniegues de los avances tecnológicos, ni que te dejes tus ahorros en un Patek, pero querido lector vamos a conservar las cosas.
Colecciona libros hasta que tengas una gran biblioteca, cómprate ese abrigo largo de invierno que te abrigue hasta la vejez, imprime las fotos de tu último viaje aunque fuera en Cuenca y enséñaselas a tus padres, ten una buena estilográfica y escribe tus aventuras en una agenda de piel, cómprate un buen reloj que te acompañe los próximos 40 años de tu trabajo.
En definitiva, deja tu huella en tus objetos, ya que un día dejarán de ser tuyos.

Curiosamente, en un mundo que parece demandar suscribirse a todo, la tendencia relojera nos pide volver al pasado… a los relojes vintage, o a partir de ahora a los relojes Wabi-sabi.
Te dejo unos relojes que me han gustado recientemente y que a lo mejor te pueden durar toda una vida…
€3.850 en la preventa. Carísimo, lo sé, pero es como comprarte un reloj vintage nuevo. Hicieron cronos en los años 50 para el ejercito francés junto con Breguet, debía tener función flyback, esfera negra con numerales y lume, bisel giratorio, normalmente 2 subesferas y cumplir requisitos de precisión/servicio. Un capricho.

€659,45. He tenido mis más y mis menos con este reloj, pero hoy puedo decir que me gusta mucho. Ligero, dial precioso y un movimiento, aunque chino, precioso y bien construido. Si eres joven puede ser un primer reloj elegante.

Nombrado en honor al Parque Nacional de la Costa de Pembrokeshire, en la costa de Gales: un paisaje increíblemente variado de acantilados escarpados, impresionantes playas de arena y cuevas marinas secretas. La revista National Geographic Traveler calificó recientemente la Costa de Pembrokeshire como uno de los dos mejores destinos costeros del mundo.
1.242€, ediciónes limitada y puedes engrabarlo gratis. Reloj británico, con movimiento Suizo (SW221-1), cristal de zafiro con capa antirreflectante, sumergible 150 metros, con brazalete de acero y correa de piel o caucho a elegir.

Hasta la próxima newsletter.
Wabi-sabi
Iñigo Salaverria